Baloncesto
08-02-2026 19:46:47
Aaron Cabrera
Tarde de mucho baloncesto en el Arena con la vuelta del hijo pródigo, Khalifa Diop, a la que fue su casa y le vio crecer. Lakovic apostaba por su quinteto de gala mientras que la figura de Labeyrie se va desvaneciendo semana a semana en un equipo que llegaba cargado de moral tras su remontada en BCL contra el Tenerife. El partido comenzaba con un conjunto vasco muy activo en defensa consciente de que sus opciones de llegar lejos en Copa pasaban por evitar, con la victoria en Gran Canaria, al todopoderoso Barcelona de Xavi Pascual. Howard colocaba el 0-6 tras un contraataque y los amarillos no entraban de la mejor manera al encuentro. Tobey, frustrado y enfadado, se retiraba en el minuto 7 con dos personales al mismo tiempo que Forrest situaba en ocho la máxima de partido. Wong abría la cuenta local con un tiro libre y Brussino tiraba de casta para acercar a los suyos. El Granca entraba en bonus en tan solo 4 minutos y Jaka exigía más dureza a los colegiados a la hora de pitar. El Arena comenzaba animando a sus guerreros y Pelos anotaba un triple para situar el 6-9 en el luminoso. Las defensas se asentaban en ambos lados y los ataques sufrían en cada posesión de balón. El ambiente se caldeaba con una técnica para Jaka y el esloveno, viendo el 8-18 en lo alto del Arena, solicitaba el primer tiempo muerto del partido con 2 minutos para terminar el cuarto con el objetivo de despertar a los suyos en unos minutos embarrados de tiros libres e interrupciones. Luwawu colocaba el +13 y Kurucs ajusticiaba a un Granca incapaz de anotar fluido en un nuevo cuarto para olvidar en casa que arreglaba un poco Roberston con un triple muy lejano para situar el 14-26.
El escolta canadiense y Kuath daban oxígeno a los locales y la batalla del segundo cuarto no podía arrancar mejor. El Granca aumentaba su defensa y cortaba la racha ofensiva visitante para sumar poco a poco y recortar distancias en el marcador. El Arena se incendiaba con un tapón ilegal inventado pero a los de Lakovic no les daba sólo con defender. El 4-7 del segundo cuarto no ayudaba para poder meter presión al Baskonia y el esloveno pedía su segundo tiempo muerto para reconectar a su equipo en ataque. Los vascos sacaban crédito de su buen primer cuarto y los locales, con un acierto muy pobre, picaban piedra poco a poco. Wong colocaba el 25-37 y Diakite daba la puntilla con una bandeja muy fácil para un segundo cuarto cargado de polémica y decisiones extrañas. Mucho por mejorar para un Granca que veía como, una vez más en la temporada, su falta de puntería le lastraba en su casa y ante su gente.
El tercer cuarto empezaba igual que los anteriores. Un quiero y no puedo que podría definir perfectamente la temporada del club insular. Ziga Samar acercaba a catorce a los suyos con un gran triple pero Howard contestaba para bajar la euforia local. El base esloveno anotaba desde más allá del 6,75 y volvía a responder el de Michigan para silenciar al Arena. El intercambio de golpes no le servía a los amarillos pese al esfuerzo por mejorar en ataque. Luwawu, caviar del bueno, colocaba el 41-60 y obligaba a pedir a Jaka su tercer tiempo muerto ante una situación casi insalvable, por juego y sensaciones. Ni el Arena ni los propios jugadores parecían creer pese al intento de sabotaje de Wong. Un robo a Albicy en un pase directo al jugador del Baskonia enfadaba al pabellón local que veía como los vascos cosían a triples a su equipo. Jaka solicitaba otro tiempo muerto con el 43-67 en el luminoso y el Arena aprovechaba para pitar a los suyos tras otro partido impropio de un equipo del nivel del Granca. Salvo anotaba en transición una bandeja y cerraba el tercer cuarto veintidós abajo.
La batalla de los últimos diez minutos ya arrancaba con el guión escrito. Con todo decidido el Baskonia olía la sangre y ampliaba la brecha para sonrojar aún más a un Granca sin alma. Howard seguía enchufando de tres y los de Galbiati jugaban con los amarillos como si de un muñeco roto se tratase. Con el partido en esta fase, Jaka tampoco quiso tirar de los menos habituales para por lo menos darle minutos en una temporada desastrosa en liga ACB. Kuath se colgaba del aro para situar el 62-83 al mismo tiempo que el Arena iba vaciándose tras otra decepcionante actuación claretiana. El sursudanés maquillaba un poco el resultado con cuatro puntos seguidos pero Diop colocaba el +23 y Forrest el +25 desde la línea de tiro libre. El Granca debe agradecer que el Burgos no haya ganado más partidos porque el descenso empieza a eregirse como una opción bastante real para una temporada doméstica indigna.