• El desacierto de Las Palmas la saca de puestos de PlayOff en el caos de Ipurúa (3-1)

    Fútbol

    29-03-2026 15:03:39

    Iván Icígar

    La UD Las Palmas paga su falta de efectividad de cara a puerta y cae en Ipurúa ante un Eibar especialmente acertado de cara al gol. Los de Luis García se vieron superados en un primer tiempo de ritmo vertiginoso, en el que se marcaron todos los tantos del encuentro. En la segunda mitad, dispusieron de numerosas ocasiones para mejorar el resultado, pero el desacierto en los metros finales impidió cualquier intento de remontada. Manu Fuster fue el autor del único gol amarillo (3-1).

    Los de Luis García visitaban Ipurúa con el objetivo de sumar tres puntos que reforzaran su posición en la lucha por el ascenso. El encuentro arrancó con un ritmo vertiginoso, con un Eibar volcado en ataque que dispuso de dos ocasiones claras en los primeros compases. Por fortuna para la UD Las Palmas, bajo palos apareció un Dinko Horkaš que seguía de dulce, firmando dos intervenciones de mérito que mantuvieron el marcador intacto. Con el susto metido de lleno en el cuerpo, Las Palmas dormía el partido con el dominio de la posesión para mitigar el ímpetu de los vascos. 

    Pese a que el guión del partido parecía haber cambiado, el primer tanto del conjunto armero llegó en el minuto 16. Jon Guruzeta recibió en el pico del área y probó fortuna con un disparo que Horkaš no consiguió blocar con solvencia; el rechace le cayó a un muy atento Madariaga, que firmó el 1-0 aprovechando el error del croata. Se avecinaban minutos de auténtica locura en Ipurúa, porque acto seguido llegó el empate de la UD Las Palmas en una rápida acción por el costado derecho. Viti filtró un pase a la perfección para que Fuster controlara con clase y definiera de maravilla ante Magunagoitia. El 1-1 reflejaba en ese momento la intensidad de un tramo frenético. Pero la inercia no se detuvo ahí: todavía quedaba una jugada que volvió a desatar la locura en este manicomio que es la Liga Hypermotion. Un centro magnífico de Cubero fue rematado de cabeza por Martón para batir a Horkaš y adelantar de nuevo a los de Beñat San José. Sin embargo, por fortuna para la Unión Deportiva, la acción quedó invalidada por una falta de Sergio Álvarez sobre Enrique Clemente en la disputa previa, que impidió al zaguero llegar a tapar el centro. Así, el empate seguía siendo el resultado en el marcador.

    El ritmo del encuentro era alto y atractivo, con un ida y vuelta constante en el que ambos equipos se sentían incluso cómodos. Era el turno de la Unión Deportiva, que volvió a generar peligro con una combinación veloz, similar a la del gol amarillo. En esta ocasión, Miyashiro actuó como organizador, filtrando un pase de gran calidad para Ale García, que recibió en soledad y sacó un potente disparo que se estrelló en el palo. Sin haberse alcanzado aún la media hora de juego, el partido ya había dejado dos goles, uno anulado y varias ocasiones claras. El duelo no daba tregua. El conjunto armero volvió a la carga con una acción por banda de Aleix Garrido, que puso un pase de la muerte para que Martón, con instinto de delantero, empujara el balón al fondo de la red y firmara el 2-1 en Ipurúa. El desarrollo del encuentro invitaba al optimismo para una UD Las Palmas que, hasta ese momento, estaba sabiendo encajar los golpes y responder con rapidez.

    Los amarillos recuperaron el control del balón para afrontar la recta final de la primera mitad. Lo intentaba el conjunto insular desde fuera del área con un disparo de Barcia que llevaba buena dirección, aunque fue desviado al rozar a un defensor. Poco después, Miyashiro tuvo en sus botas el tanto del empate en una de las acciones más claras del partido: un centro muy cerrado fue rematado por el nipón, el balón rozó la línea, pero Magunagoitia logró atraparlo y el colegiado no concedió el gol. El encuentro volvió a entrar en una fase caótica, sin un dominador claro. En el minuto 42 llegó un golpe duro y psicológico para Las Palmas. Un centro preciso de Cubero encontró a un inspirado Martón, que definió con acierto para batir de nuevo a Horkaš y establecer el 3-1. En la acción, Barcia no logró medir bien la trayectoria del balón y quedó descolocado respecto a su marca. El árbitro añadió seis minutos antes del descanso. Sin embargo, de forma sorprendente para lo que había sido el partido, el tiempo añadido transcurrió sin ocasiones destacadas. Así, con el 3-1 en el marcador, se alcanzó el descanso en Ipurúa tras una primera parte de ritmo frenético.

    El segundo tiempo arrancó con una Unión Deportiva volcada al ataque, decidida a meterse en el partido cuanto antes. Primero, un taconazo de Jesé, cargado de intención, buscó a Fuster, aunque el de Manises se encontró muy incómodo ante la presión de varios defensores armeros. Poco después sí llegó una ocasión clara para recortar distancias: Loiodice recogió un rechace y conectó con Miyashiro, que se plantaba en una posición inmejorable para marcar con el guardameta ya superado. Sin embargo, el remate del nipón fue defectuoso y el balón se marchó muy desviado. Así, Las Palmas desperdiciaba una oportunidad de oro para meter presión al conjunto vasco. La premisa era clara: el Eibar había dado un paso atrás, más enfocados en la defensa y Las Palmas buscaba generar peligro con balones largos y centros, aunque, por el momento, ninguno encontraba esa figura del rematador para culminar las acciones.

    El atacante nipón seguía protagonizando las principales intentonas de la UD Las Palmas para marcar. Miyashiro remató con precisión de cabeza un saque de falta botado por Manu Fuster y, aunque el balón acabó en el fondo de la red defendida por Magunagoitia, la acción fue anulada por fuera de juego del ex del Vissel Kobe. Poco antes de llegar a la hora de partido, Luis García agotó su primera ventana de cambios con la entrada de Estanis Pedrola por un Ale García que firmó una mañana gris en territorio vasco. En una transición rápida y con pocos toques, Martón volvió a quedar solo con la opción de buscar su hat-trick, pero Sergio Barcia apareció atento al quite para evitar problemas mayores. Con el paso de los minutos, el Eibar adelantaba líneas y ganaba algo de presencia ofensiva, mientras la Unión Deportiva había desperdiciado varias ocasiones claras para poner en apuros el marcador favorable del conjunto local. Arbilla también rozó el gol con un lanzamiento de falta que se marchó ligeramente desviado junto al palo derecho.

    Seguían intentándolo los amarillos, con una nueva oportunidad para Miyashiro, que no logró conectar el remate y vio cómo el balón se perdía por la línea de fondo. El técnico de la UD volvió a mover el banquillo, dando entrada a Iker Bravo y Pejiño en lugar de Jesé y Kirian. Cambios de claro tinte ofensivo, con la intención de refrescar piernas y aprovechar los últimos 20 minutos de partido. Manu Fuster, con su habitual precisión, asumía el liderazgo ofensivo del equipo, sirviendo varios balones en bandeja de plata, aunque ni Miyashiro ni Iker Bravo encontraron la finura necesaria en los metros finales. La Unión Deportiva lo intentaba de todas las maneras posibles para inquietar al Eibar. Incluso Mika Mármol probó fortuna al ver adelantado al guardameta rival, intentando un disparo lejano que terminó marchándose desviado, sin llegar a generar un peligro real.

    El cronómetro corría en contra de una UD Las Palmas que veía cómo se le escapaban sus opciones, obligada a remontar dos goles en los minutos finales. Para afrontar la recta decisiva, Luis García introdujo a Iván Gil y Álex Suárez en lugar de Manu Fuster y Sergio Barcia. Pedrola trató de sorprender con un disparo raso desde el costado izquierdo, pero Magunagoitia respondió con seguridad. Las estadísticas reflejaban bien el desarrollo del encuentro: 8 disparos del Eibar por 22 de Las Palmas, evidencia del dominio visitante sin el premio del gol. El esfuerzo de los amarillos era incuestionable, pero la falta de acierto condenaba a los de Miguel Ángel Ramírez. Volcados en ataque y con el control de la posesión, se toparon una y otra vez con una defensa armera bien organizada que frustraba cualquier intento de remontada. El colegiado añadió cinco minutos, un último margen para intentar obrar el milagro. Sin embargo, en el 94, fue el Eibar quien rozó el gol en una ocasión clara que obligó a Dinko Horkaš a firmar una intervención de mérito para evitar un resultado más abultado. El tiempo añadido se consumió sin reacción visitante, certificando la derrota de la UD Las Palmas en Ipurúa, un resultado que le hace salir de los puestos de playoff.