Fútbol
21-02-2026 22:08:11
Iván Icígar
El Estadio de Gran Canaria recibía a un Castellón que llegaba como líder de la categoría de plata y, para afrontar este duelo de máxima importancia, Luis García volvía a apostar por Miyashiro y por un doble lateral con Marvin y Viti. El arranque del encuentro tuvo a un Castellón más protagonista con el balón, intenso en la presión y con profundidad por bandas. Los de Pablo Hernández mostraban mayor claridad en su propuesta de juego, mientras la UD Las Palmas entró algo dormida al duelo. Tras un lance entre Marvin y Camara, el delantero del líder se dolía mientras su equipo mantenía el ataque, en una acción que acabaría con una falta en el costado derecho. El lanzamiento de Calatrava llevaba veneno y obligó a intervenir a Dinko Horkas; el balón quedó muerto en el área, aunque por suerte para los amarillos Camara no pudo controlar en condiciones y la jugada quedó en nada.
Los primeros diez minutos denotaban una clara superioridad del Castellón, mientras la UD Las Palmas estaba a verlas venir en su propio feudo. La diferencia en cuanto a velocidad era notable: los valencianos llegaban arriba con peligro a través de pocos toques y, enfrente, los de Luis García seguían espesos y sin generar ocasiones en este tramo inicial. La mejor noticia para el conjunto local estaba en un Dinko Horkas seguro bajo palos, clave para mantener las tablas en el luminoso. Los amarillos intentaron volcar el juego por la banda de Marvin en busca de mayor verticalidad, aunque en uno de esos balones largos el lateral fue superado por su par y, pese a protestar falta, el juego continuó y la UD perdió la posesión. Poco a lo que aferrarse a nivel táctico, de sensaciones y de ocasiones para un conjunto insular que, de caer en este duelo, podría verse fuera de los puestos de playoff. El sufrimiento de Las Palmas ante la presión alta del rival se hacía evidente a la hora de construir juego.
Cuando peores eran las sensaciones, una recuperación de la UD Las Palmas cambió por completo el encuentro. Taisei Miyashiro robaba el esférico para iniciar un contragolpe liderado por Jesé Rodríguez, que aguantó el tipo a la perfección antes de combinar con Viti Rozada, derribado dentro del área. El colegiado no dudó y señaló la pena máxima. Minuto 24: Jesé miraba fijamente a Matthys y, con la cabeza fría, ejecutaba el penalti con un disparo raso para adelantar a los suyos en un partido en el que se estaba sufriendo en demasía, reflejo perfecto de cómo puede cambiar todo en el fútbol en un abrir y cerrar de ojos. El gol le sentó de maravilla a una UD más activa y con mejor ritmo. Miyashiro volvió a intentarlo en velocidad en una acción en la que su defensor lo superó con la polémica de no señalarse falta sobre el nipón. Poco después llegó otro lance del juego que se saldó con cartulina amarilla: Sergio Barcia entró con dureza a Pompeu, acción en la que el central gallego fue amonestado y ambos futbolistas quedaron doloridos. El jugador más inspirado del conjunto amarillo estaba siendo Jesé, mejorando cada balón que recibía en campo rival. Aun así, los de Pablo Hernández aún tenían que decir en el duelo y estuvieron cerca del empate con un mano a mano de Camara, resuelto con acierto por Dinko Horkas para mantener el 1-0.
Pasada la primera media hora de encuentro, los chicos de Luis García encontraron la comodidad que tanto echaban en falta a nivel defensivo, lo que les permitió salir con mejores opciones en ataque. También estaban más inspirados los hombres ofensivos, como un Marvin Park que le puso un caramelo a Taisei Miyashiro, cuyo remate fue despejado para acabar en córner. El saque de esquina no fue del todo preciso, pero el nipón recibió de nuevo el balón tras un gran control y probó suerte con un disparo con efecto que buscaba sorprender, marchándose ligeramente desviado. La pareja de centrales amarilla sufría ante los movimientos de Camara en punta. En una de estas acciones, el ariete del Castellón alcanzó línea de fondo y puso el balón atrás en busca de un apoyo que nunca llegó, recuperando el esférico la UD. En la recta final del primer tiempo, la tónica volvió a ser la del arranque: Castellón dominante y Las Palmas replegada, buscando las carreras de un Jesé cada vez más fatigado. Los de Luis García asumían que ese sería el guion a seguir y confiaban en que la fortuna continuara de su lado para mantener un resultado muy positivo ante el líder y rival directo. El colegiado decretó cuatro minutos de añadido y Dinko Horkas volvió a aparecer al rescate en el 47 con un paradón: Camara centró desde banda y Gerenabarrena remató, encontrándose con una mano prodigiosa del guardameta croata que mantuvo el marcador intacto. Tras un conato de tangana entre Viti Rozada y dos futbolistas del Castellón en la disputa de un balón, se llegó al descanso con Las Palmas por delante, aunque sufriendo ante el líder.
Ya en la segunda parte, los amarillos apenas tardarían minuto y medio en gozar de la primera ocasión del período, con un saque de falta de Manu Fuster que colgaba al centro del área, donde Sergio Barcia acabó reclamando penalti en una acción que se saldó con la señalización de juego peligroso del central gallego. El ritmo había rebajado revoluciones en el arranque, con un Castellón más impreciso y con problemas para conectar líneas, a diferencia de lo visto en los primeros 45 minutos. Jesé Rodríguez estaba con ganas, tirando de calidad individual y superando a varios defensores antes de probar suerte con un disparo que fue directo a las manos de Matthys. Luis García comenzaba a agitar el banquillo, con hasta cinco futbolistas calentando en la banda, anticipando modificaciones en el once más pronto que tarde.
El ritmo y el contexto le eran favorables a la UD Las Palmas, que buscaba dormir el encuentro para proteger el 1-0. Para limitar la participación de Cipenga, en fase defensiva los amarillos ajustaban con Marvin Park y un Viti Rozada que retrasaba su posición para conformar una línea de cinco. Los locales pudieron salir al contragolpe en un dos contra dos liderado por Enzo Loiodice, quien tras superar a dos rivales con el regate se emborrachó de balón y acabó perdiendo el esférico, diluyendo una acción más que prometedora. Las ocasiones comenzaron a teñirse de amarillo en este tramo, con Manu Fuster asumiendo protagonismo. Tras una buena combinación de los locales, el de Manises remataba en el área y su disparo era rechazado; el balón le cayó a Taisei Miyashiro, que tampoco logró superar al meta rival. La jugada terminó con un nuevo intento de Fuster desde fuera del área que no encontró portería, pero sí confirmó que el contexto del partido había cambiado.
En el 62’, Luis García efectuaba su primer cambio de la noche ante la fatiga de Viti Rozada y, para mantener el doble lateral, daba entrada a Valentín Pezzolesi en sustitución del ex oviedista. Era también el momento en el que Sandro Ramírez salía a calentar, más de 200 días después. En plena disputa por el balón, dos zagueros del CD Castellón chocaban entre sí: Alcazar y Alberto quedaban tendidos sobre el césped con brechas en la cabeza, dejando una imagen que heló al Estadio de Gran Canaria. Alcazar fue asistido también por los servicios médicos de la UD para ser vendado y, por precaución, Pablo Hernández optaba por sustituirlo, dando entrada a Jakobsen. Tras varios minutos de parón, el juego se reanudaba con 1-0 en el marcador y 17 minutos por disputarse más el añadido. La reanudación llegó acompañada de un triple cambio en los locales: se marchaban Manu Fuster, Jesé Rodríguez y Sergio Barcia para dar entrada a Jonathan Viera, Iker Bravo y Herzog. Se mantenía sobre el césped Taisei Miyashiro, muy activo con balón y en las prolongaciones cuando los amarillos buscaban salir en largo. El Castellón no lograba generar demasiado peligro ante una Unión Deportiva bien plantada atrás y rápida para lanzar el contragolpe. En una de esas transiciones, Marvin Park avanzó en solitario y se apoyó en Taisei, quien filtró un balón para Viera algo largo, dejando que la acción se diluyera.
Valentín Pezzolesi forzaba la segunda amarilla de Sienra, dejando al Castellón con un jugador menos para los cinco minutos finales más un añadido que se intuía largo tras el choque de cabezas entre zagueros del líder. Luis García reaccionó de inmediato a la superioridad numérica con un doble cambio: Kirian Rodríguez y Sandro Ramírez, que regresaba tras varios meses de lesión, ingresaban al césped en sustitución de Amatucci y Taisei Miyashiro. Ovación mayúscula para el regreso de Sandro, mientras el delantero nipón se marchaba al banquillo recibiendo un cálido abrazo de su técnico. Diez minutos fue el añadido decretado por el colegiado, ese era el tiempo que debía resistir la UD Las Palmas para certificar un triunfo de enorme valor. El conjunto local, pese a contar con espacios para correr al contragolpe, optó por mirar el cronómetro y dormir el partido, sentirse cómodo con balón y evitar que el Castellón pudiera oler la posibilidad del empate. Sin embargo, en el 94’, los de Pablo Hernández silenciaron el Estadio de Gran Canaria con el tanto de Brignani. Openga se impuso en el duelo a Clemente para poner un centro preciso que el dorsal ‘3’ remataba sin oposición. Pese a la inferioridad numérica, el Castellón afrontó los instantes finales con valentía y todo al ataque, mientras la UD quedó replegada atrás, pidiendo la hora. El desenlace no estuvo exento de polémica: Marvin Park caía en el área tras un cruce con Matthys y, entre las protestas del Gran Canaria reclamando penalti, el colegiado se mantuvo firme y dejó continuar el juego. Así se cerraba un duelo entre dos aspirantes al ascenso, con una Unión Deportiva que deberá seguir esperando para volver a ganar.