Fútbol
11-04-2026 19:24:56
Iván Icígar
Los de Luis García afrontaban la visita a La Rosaleda con la intención de imponerse a un rival directo por el ascenso, con el que llegaban empatados a puntos. Los primeros compases fueron algo trabados, con varias faltas que cortaban la fluidez de un partido que, por el momento, no dominaba ninguno de los dos equipos. Antes de que se cumplieran los primeros diez minutos llegó la primera ocasión de peligro para la UD: Amatucci, con un desplazamiento largo milimétrico, puso un balón que sirvió como centro para encontrar a Miyashiro, que hizo el movimiento adecuado para rematar de cabeza, aunque acabó en el suelo tras la disputa con el meta del Málaga. La posesión era para Las Palmas, mientras los andaluces buscaban salir rápido al contragolpe aprovechando la velocidad de sus atacantes.
La tendencia cambió pocos minutos después, con un Málaga más mordiente en la presión para recuperar rápido el balón, mientras la Unión Deportiva atravesaba complicaciones para sacar la pelota jugada. Chupe se convertía en una amenaza constante en el área, buscando espacios para deshacerse de la zaga amarilla. El bloque medio del conjunto local dificultaba la tarea a un conjunto amarillo que necesitaba mayor rapidez en la circulación para avanzar líneas con claridad. Era el Málaga quien llegaba con más peligro a la portería rival. En una de esas acciones, Niño tiró de calidad para plantarse en buena posición y sacar un disparo que Sergio Barcia despejó para evitar que la jugada fuera a mayores. Amatucci seguía siendo el futbolista con más intención del conjunto insular, tratando de romper líneas con su visión de juego. Volvió a probar con un envío al área en busca de Miyashiro, pero esta vez la acción no llegó a buen puerto.
En el minuto 26, la Unión Deportiva rozó el 0-1 con la yema de los dedos. Tras una buena jugada combinativa al primer toque, Kirian filtró un pase hacia un Jesé que llegaba en un gran momento de cara al gol. El grancanario definió con acierto, pero su disparo cruzado se marchó fuera por muy poco, en la que hasta ese momento era la ocasión más clara del encuentro. Los de Luis García atravesaban un buen tramo y no tardaron en volver a intentarlo. En un saque de esquina, Manu Fuster probó suerte con un intento de gol olímpico que llevaba veneno, aunque no encontró portería por poco. El Málaga respondió con un remate de primeras de Dotor, que cazó un rechace de Sergio Barcia y terminó enviando el balón a córner. El partido comenzaba a ganar ritmo y era ahora Las Palmas quien atacaba con mayor intención. Ale García, forzado en línea de fondo, logró colgar un centro hacia Miyashiro, que llegó a rematar de cabeza, aunque sin la potencia necesaria para inquietar al guardameta.
En la recta final del primer tiempo, los malaguistas llegaban con mucho peligro de la mano de Chupe, que recibió un desplazamiento en largo y lo controló a la perfección para, después de un detalle de calidad, marcharse de sus dos defensores. Sin embargo, su remate raso se perdió ligeramente desviado por el costado derecho de la portería. Era ahora Joaquín quien volvía a acercarse con peligro, fino en el regate y capaz de conducir con criterio, aunque una vez más los de Luis García se toparon con un imperial Sergio Barcia, atento en la zaga para meter el pie en el momento preciso. Por parte de la UD, el protagonismo ofensivo recaía en Taisei Miyashiro, encargado de rematar los centros amarillos. En esta ocasión, pese a su buen control, la defensa malaguista tapó su disparo. El equipo local seguía apretando con más velocidad e intención que el conjunto insular. Después de una buena jugada colectiva, Niño probó fortuna con un disparo potente que obligó a intervenir a Dinko Horkas, sólido para mantener las tablas. Así finalizaba la primera parte en La Rosaleda, con el luminoso reflejando un 0-0 y una Unión Deportiva a la que le faltó continuidad en su juego.
La segunda parte arrancó con malas noticias para los malagueños: Juanpe se rompió en un sprint y Funes se vio obligado a realizar el primer cambio del partido. También tenía problemas físicos Taisei Miyashiro, que abandonó el césped para dejar su sitio a Jonathan Viera. La primera ocasión del periodo fue blanquiazul, con un remate de Rafa Rodríguez, desde fuera del área y con la derecha, que no encontró portería. El Málaga salió rápido al contragolpe, filtrando un balón exquisito hacia Chupe, que una vez más se topó con un Sergio Barcia muy fino en la ayuda a su compañero de zaga, Mika Mármol. Las Palmas ofrecía muy poco en el arranque del segundo tiempo, mientras el conjunto local iba ganando confianza con el paso de los minutos.
En el minuto 58 llegaría el primer tanto de la tarde, obra del Málaga con un córner sacado de maravilla por Aarón Ochoa y que Murillo remataría alcanzando el cielo con un testarazo de manual. El golpe fue duro para Las Palmas, los de Luis García seguían sin encontrar claridad para sacar el balón jugada mientras los de Funes contragolpeaban una y otra vez. Buscando mayor electricidad por bandas, el técnico amarillo hizo un triple cambio: Iván Gil, Estanis Pedrola y Marvin Park entrarían al césped en sustitución de Jesé, Kirian y Viti Rozada. El peligro andaluz seguía con Chupe imponiéndose a la defensa insular y sacando un nuevo remate que sería despejado por Barcia. Parecía el día de la marmota y pese a salvarse en varias ocasiones, el equipo que iba por debajo y con necesidad para remontar era la Unión Deportiva.
Restaban 25 minutos más el añadido y, tras los cambios, el punta de Las Palmas era Ale García, que por el momento estaba firmando un encuentro gris. Uno de los recién ingresados cometió un grave error que terminó costándole un gol al conjunto visitante. Iván Gil perdió el balón ante la mordiente presión de Joaquín Muñoz, que, tras una buena acción individual, soltó desde fuera del área un disparo preciso que batió a Dinko Horkas. El 2-0 en el marcador dejaba sensaciones muy negativas para una UD que no estaba aprovechando el efecto de las sustituciones. Mika Mármol vio la amarilla tras cortar un contragolpe peligroso de Chupe, que se marchaba solo por banda. Las aproximaciones ofensivas seguían siendo blanquiazules y el cronómetro corría en contra de Las Palmas, que apenas tenía el balón y sucumbía una y otra vez ante el ímpetu del equipo de Funes.
Los amarillos afrontaban la recta final del partido con la necesidad de encontrar esa chispa ofensiva que les permitiera soñar con una remontada en apenas diez minutos. Por la banda de Pedrola comenzaron a generarse sensaciones positivas. El extremo catalán se marchó de su par con un buen regate y colgó un centro desde línea de fondo, aunque no encontró rematador. Aun así, esa electricidad de futbolistas como Pedrola era justo lo que necesitaba la UD para intentar cambiar el signo del encuentro. Luis García agotó los cambios dando entrada a Iker Bravo por Ale García, en busca de mayor presencia en punta. En el minuto 86, Jonathan Viera probó fortuna desde el centro del área con un disparo cargado de veneno, pero el balón se estrelló en el palo derecho. Una acción que, de haber tenido otro final, habría dejado a Las Palmas en una posición mucho más favorable para pelear el empate. Se añadieron cinco minutos de prolongación, el último margen para intentar la épica. El mago de la feria volvió a intentarlo tras recibir una asistencia de Estanis Pedrola: controló fuera del área, recortó y armó el disparo, aunque el remate se marchó ligeramente por encima del larguero. Pese a la ventaja en el marcador, el Málaga siguió mordiendo en cada acción y provocando errores de Dinko en la salida de balón. Por suerte para Las Palmas, el guardameta croata se mostró sólido bajo palos para enmendar sus propios fallos con varias intervenciones. Así finalizó el encuentro en La Rosaleda, con derrota de una Unión Deportiva que nunca llegó a ver cerca la victoria y que cayó por 2-0 ante un rival directo.