Fútbol
15-02-2026 00:57:09
Iván Icígar
Para medirse a un Mirandés colista, Luis García apostaba por la primera titularidad de Taisei Miyashiro, quien acompañaría en la delantera a Jesé Rodríguez. El arranque del encuentro fue tibio para ambos equipos, condicionado además por el frío que se dejaba sentir en Miranda de Ebro. La primera ocasión de la mañana fue para Carlos Fernández, quien tras recortar a su defensor probó suerte con un disparo desde fuera del área que se marchó ajustado al palo derecho. La ofensiva amarilla se orientaba principalmente hacia el costado zurdo, donde Fuster era protagonista, además de acciones en las que Jesé caía a banda para generar superioridad. En una de estas jugadas, el 10 de la UD encaraba por el carril izquierdo y lograba encontrar a Loiodice en la frontal, aunque el francés no estuvo acertado en el golpeo y su remate terminó perdiéndose en la grada.
Mientras el Mirandés se mostraba valiente ante uno de los favoritos al ascenso, la UD buscaba hacerse fuerte con la posesión a su favor. Para ello resultaba fundamental el trabajo de Jesé en la presión, tratando de provocar errores en la salida de balón del colista. La primera ocasión clara de Las Palmas llegaría en las botas de Taisei Miyashiro. El delantero nipón controló en la frontal y chutó entre varios defensores en un disparo raso que se marchó ligeramente desviado. El guante que Manu Fuster tenía en su pie comenzaba a generar peligro para los pupilos de Luis García. El de Manises colgaba un buen centro que, tras el rechace de la defensa, caía a los pies de Pejiño; sin embargo, el extremo andaluz se hizo un lío a la hora de armar el disparo y el remate salió mordido, sin apenas peligro. Los problemas en la salida de balón comenzaban a ser evidentes para una UD que contaba con un Mika Mármol impreciso y falto de confianza a la hora de sacar el balón jugado, además de recurrir a envíos en largo de Horkas para sortear la presión rival.
En un córner nacido tras un despeje del central catalán de la UD, el Mirandés rozó con la yema de los dedos el gol olímpico, evitado por un Dinko Horkas atento, que metió la mano para impedir el 1-0 en Anduva. Con el paso de los minutos, el ímpetu ofensivo amarillo se fue diluyendo mientras el Mirandés crecía y comenzaba a provocar errores en las posesiones de los isleños. Las Palmas necesitaba más velocidad en la circulación de balón para poder romper una defensa bien plantada, con ayudas y buena lectura táctica. Los de Luis García lograron reactivarse con una internada por banda derecha de Jesé; el grancanario centraba al área buscando a Manu Fuster, aunque el remate del valenciano puso rumbo a la grada.
El Mirandés se acercaba con mayor frecuencia a la portería de Horkas que la Unión Deportiva a la de Juanpa; sin embargo, los locales echaban de menos una mayor claridad y orden en los metros finales para materializar sus ocasiones. Jesé y Fuster acaparaban la mayoría de los acercamientos amarillos, mientras que Miyashiro permanecía completamente desaparecido sobre el césped de Anduva. La presión de la UD mejoró notablemente en la recta final del primer tiempo, causando muchos problemas a los de Muneta a la hora de salir desde campo propio. Amatucci se activó en este tramo para liderar la medular de su equipo. Aun así, los isleños apenas habían probado fortuna con disparos desde fuera del área. Buscando cambiar esa dinámica, Marvin se animó con un lanzamiento muy lejano que, pese a marcharse alto, no se quedó tan lejos como otras intentonas de Las Palmas durante la mañana. Ante el escaso tiempo perdido a lo largo de los primeros 45 minutos, el colegiado decidió no añadir tiempo extra y, de esta manera, con el 0-0 en el luminoso, la primera parte llegaba a su fin en Anduva.
La segunda parte arrancaba sin modificaciones en el XI de la Unión Deportiva, con Luis García confiando en los mismos futbolistas de la primera mitad para sacar adelante el encuentro. Los primeros compases del período estuvieron marcados por un Mirandés replegado con el autobús, defendiendo con todos sus hombres en campo propio, mientras Las Palmas monopolizaba la posesión del balón, aunque seguía mostrando una preocupante falta de profundidad. Superados los diez primeros minutos ante un colista algo tímido, los locales volvieron a asomarse al área rival a balón parado, con un magnífico centro de Javi Hernández que encontraba a Juan Gutiérrez en una acción que acabaría siendo anulada por fuera de juego posicional. El guión del partido cambió por completo en el minuto 56 con el 1-0 del Mirandés. Tras una defensa poco intensa de Las Palmas, Bauzà recibía con escasa oposición en el costado del área y fabricaba una parábola exquisita que superaba a Dinko Horkas para adelantar a los suyos
Poco reaccionó el conjunto de Luis García tras verse por detrás en el electrónico. La circulación de balón continuaba siendo espesa y, para tratar de remediarlo, el técnico ovetense movía ficha desde el banquillo. Miyashiro y Amatucci abandonaban el terreno de juego para dar entrada a Kirian Rodríguez y Pedrola. El Mirandés tampoco se quedaba atrás en el capítulo de los cambios, y Muneta hacía debutar a Siren Diao ante la UD en sustitución de Alberto Marí. Estanis comenzaba a ganar protagonismo en el tramo ofensivo amarillo tras un centro de Fuster que el atacante remataba de cabeza, aunque el balón terminaba en las manos del guardameta rival. Restaban veinte minutos para el final del tiempo reglamentario y daba la sensación de que los amarillos aún tendrían que picar mucha piedra para lograr el empate en casa del colista.
En el minuto 74 llegaba el tercer cambio en el conjunto insular, con una modificación en el lateral derecho: Viti regresaba a los terrenos de juego tras la lesión sufrida en El Sardinero para disputar algo más de un cuarto de hora, mientras un Marvin hoy impreciso ponía rumbo al banquillo. El exoviedista no tardó en entrar en escena y ganar protagonismo. Rozada se sacó de la chistera un centro-chut que obligó a Juanpa a emplearse con un despeje algo palomitero para evitar que la situación se complicara más de la cuenta. Pedrola recibía en su banda y, tras imponerse en velocidad, filtraba un pase al área que salió con demasiada fuerza y terminó sin encontrar rematador, pese al esfuerzo de Pejiño por llegar. El extremo catalán era el futbolista que más lo intentaba en la Unión Deportiva, al menos en cuanto a iniciativa. Buena muestra de ello fue una acción en la que Estanis alcanzaba el área acompañado por Fuster y Jesé, pero decidió finalizar la jugada en solitario con un disparo flojo que atrapó el guardameta sin mayores complicaciones.
Luis García agotaba sus ventanas de cambios con la sustitución de Pejiño para dar entrada a Iker Bravo, que pasaba a acompañar a Jesé en una doble punta más ofensiva. Loiodice tiraba de calidad individual con una elástica para luego buscar la escuadra, aunque Juanpa respondió elevando el puño para desviar el envío, en lo que supuso el primer disparo realmente peligroso de Las Palmas en la segunda parte. La presión amarilla se hacía notar en los compases finales, todo ello bajo la urgencia de sumar y mantenerse firmes en puestos de PlayOff. Tras una recuperación, los jugadores del Mirandés salían como gamos al contragolpe hasta que Clemente, cual atleta, llegaba para cortar la acción de raíz y devolver la posesión a los grancanarios. El colegiado señalaba cinco minutos de añadido: ese era el tiempo que le restaba a Las Palmas para rascar un punto en su visita al colista de la Liga Hypermotion. Jesé Rodríguez, en el minuto 91, rescataba a su equipo y a su técnico con un auténtico golazo. El atacante recortaba hacia dentro, aguantaba el forcejeo con su par y firmaba el 1-1 con un potente disparo seco. El tanto encendió a los isleños, que incluso estuvieron cerca de llevarse la victoria. Viti ponía un buen centro para Iker Bravo, quien ensayó una chilena que se quedó a poco de encontrar portería. En el 94 se vivió una acción de infarto: el Mirandés colgaba un balón largo en el que Horkas pecó de optimista, saliendo en exceso de su portería, y el lance con el atacante rival pudo acabar en tragedia, aunque por fortuna para los amarillos no tuvo consecuencias. De esta manera finalizaba el encuentro: Las Palmas empataba en casa del colista y, pese a la genialidad de Jesé, las sensaciones continúan siendo preocupantes para el conjunto amarillo.