Baloncesto
17-01-2026 22:05:13
Aaron Cabrera
Noche de gala en el Arena para recibir a uno de los héroes de la última Eurocup. John Shurna volvía a la que fue su casa en un partido vital para intentar gastar la última opción de Copa de los amarillos. Los guerreros de Jaka saltaron al parqué más nerviosos de lo normal y una bandeja de Millán Jiménez colocaba el 0-7 en el marcador ante los primeros pitos de un Arena impaciente con los suyos. Lakovic solicitaba el primer tiempo muerto del partido tras solo 4 minutos para intentar que su equipo reaccionara pero los amarillos no conseguían conectarse en ataque. Melvin Ejim, tras una bandeja muy cómoda a pase de Batemon, situaba una nueva máxima de 11 y el entrenador esloveno, a excepción de Brussino, cambiaba a todo su quinteto para buscar alguna reacción local. Y por fin con 3:37 para concluir el primer tiempo aparecía Pelos para colocar los dos primeros puntos en el marcador. Cinco puntos seguidos del Lleida ponían el 2-16 en el luminoso y el Arena dictaba sentencia en los peores 10 minutos del curso. Kuath anotaba dejando el -12 para los amarillos y el primer acto concluía con pitos para unos jugadores que veían como eran barridos por el Lleida en unos minutos horrosos tanto en ataque como en defensa. El punto positivo de la noche fue la vuelta de Carlitos Alocén a la pista para recuperar sensaciones y ponerse a tono para una segunda vuelta vital de cara al Playoff. El Granca completó un cuarto esperpéntico con tan solo 2 canastas en los primeros 10 minutos de partido.
El panorama para el segundo cuarto era desolador. La afición no arropaba a un equipo que parecía totalmente perdido, sin respuesta ni capacidad de reacción. Brussino acercaba a 10 a los suyos y Alocén bajaba a 8 la distancia para levantar mínimamente los ánimos de un Arena que esperaba mucho más de sus guerreros. Kuath confirmaba el parcial positivo de 6-0 y ahora el Lleida no era capaz de tener situaciones claras en ataque ni conseguía cerrar su propio rebote. El intercambio de canastas no convenía a los claretianos y Shurna, tímido hasta el momento, colocaba nuevamente el +9 con un triple marca de la casa. Goleman habría brecha y situaba el 14-27 en el luminoso con solamente 3:30 para terminar la segunda manga y los jugadores volvían a encontrarse con los fantasmas del inicio. Pelos, gladiador incansable, era el único capaz de ver con notoria facilidad el aro al ritmo que el Arena volvía a dictar sentencia para los suyos. Lakovic solicitaba su segundo tiempo a falta de 30 segundos tras una pérdida de Batemon y con un -8 para los amarillos. La jugada salió a la perfección y Vila encontraba una situación favorable para anotar y colocar el 23-29 al término del segundo cuarto. Todo por decidirse al paso por los vestuarios para un Granca que debe apagar los incendios para sofocar a una afición que tiene cada vez menos paciencia con la temporada de sus guerreros.
Regresaban los jugadores al parqué y los de Lakovic seguían sin entrar en el partido. Cory Walden y Millán volvían a abrir brecha ante la pasividad local. Batemon confirmaba el parcial de 0-7 para los visitantes y el Arena cargaba de nuevo contra los amarillos. La primera canasta amarilla venía de la mano de Zamar tras 4 minutos de tercer cuarto. No reaccionaba el Granca en ataque y su 0/11 en triples no ayudaba a abrir la cancha. Pelos, en su eterna lucha contra el destino, anotaba el primer triple del partido para los amarillos y situaba el 30-38 en el luminoso. 7 puntos en el cuarto condenaban a los de Lakovic al ostracismo ofensivo al ritmo que el Lleida se empeñaba en embarrar el encuentro para llevar la balanza a su favor. Agada colocaba el +12 y obligaba a Jaka a pedir un nuevo tiempo muerto ante la mirada pérdida de sus jugadores. La charla del mister parecía no servir para nada y el tercer round terminaba con un 32-44 en el marcador que dejaba muy tocado al equipo claretiano. Incapaz de abrir el aro desde el exterior y con solamente 32 puntos en 30 minutos de partido la papeleta por resolver para los locales era extremadamente difícil.
Los errores no paraban y el Lleida sacaba ventaja de cada fallo amarillo. Mikel Sanz situaba el +16 y Lakovic, sin saber qué más hacer para que los suyos reaccionaran, solicitaba el primer tiempo muerto de la última contienda. Los pitos se volvían más fuertes que nunca y el Arena dictaba una sentencia que parecía definitiva. Pelos, con 12 puntos y el único capaz de anotar más allá del 6.75, parecía no querer tirar la toalla al ritmo que Lakovic se incendiaba con el cuerpo arbitral hasta forzar la técnica. El triple mataba al Granca que veía como el Lleida llegaba un segundo antes a todos los duelos. Gerard Encuentra ganaba con creces la batalla técnica a Jaka y Sanz, con un nuevo triple, situaba el 37-54 a falta de 6 minutos para acabar el último acto. Goleman echaba más leña al fuego para incendiar aún más a un Arena que veía como sus guerreros dejaban de luchar para rendirse antes de lo esperado. Angola, con un dos más uno, intentaba acercar a los amarillos al marcador pero -16 pesaba demasiado. 17 puntos en la segunda parte ahogaban a los claretianos y el 2/20 en triples lo terminaban de rematar. Shurna completaba la hecatombe con un triple para el +21 y el Arena, entre enfado y pitos, comenzaba a vaciarse con 3:46 por terminar los últimos 10 minutos. Pelos, el único jugador digno sobre el parqué de los amarillos, no tiraba la toalla pero sus compañeros no lo seguían. El intercambio de canastas no daba ni para maquillar un encuentro que se perdió desde un primer cuarto no visto ni en partidos de primera autonómica. Las opciones de Copa del Granca se dilapidaran con una paliza que hace saltar todas las alarmas de cara no solo al Playoff final sino a no temerse por luchar por cuotas mucho más peligrosas. Si en este momento no se toman decisiones, tras pañolada amarilla incluida, el destino del club para esta temporada puede estar destinado a pelear por opciones muy bajas.